Competencia necesaria en Pemex

Todo mexicano que ha salido al extranjero lo sabe, en el resto del mundo hay opciones para la compra de gasolinas y varias marcas que compiten entre ellas. En México no; por décadas los conductores han padecido el pobre servicio y calidad de las gasolinas de Pemex y sus franquiciatarios, y en no pocas ocasiones el robo. Y a pesar de todo esto, se consideraría injusto no dar una buena propina. En otras economías, la competencia asegura que haya más estaciones de gasolina, en buen estado, con baños limpios, que el consumidor pueda elegir el autodespacho y con la certeza de que los litros son de a litro. La mera sospecha de que una marca engañase al facturar litros incompletos ocasionaría que se optara por otra, sin necesidad de certificaciones, ni inspecciones de Profeco, ni campañas. Pero las pérdidas no sólo son para el consumidor. Durante décadas, Pemex Refinación (ahora parte de Pemex Transformación Industrial) ha perdido decenas de miles de millones de dólares a pesar de ser un monopolio. Estas pérdidas ha