Con 127 funciones y 85 mil mdp para control militar

Hace dos años que en Culiacán el Cártel de Sinaloa doblegó a las Fuerzas Armadas, para liberar al narcotraficante Ovidio Guzmán. "El Culiacanazo", como es conocido el 17 de octubre de 2019, supuso un cambio en la percepción de inseguridad de la ciudadanía y, según las fuentes consultadas, un episodio que mostró que el verdadero control de este territorio le pertenece al grupo criminal. "A partir de ese momento los grupos delincuenciales crecieron y se perdió el Estado de derecho", valora Ernesto Martínez, un reportero que cubre seguridad para una radiodifusora local y que transmitió en vivo el enfrentamiento. Pero ni este fracaso ni que el presidente Andrés Manuel López Obrador tuviera que decidir entre liberar a uno de los criminales más perseguidos del país o atestiguar el posible asesinato de más de 200 personas, ha frenado la política de militarización del Estado, de su capital y, en general, del país. Antes del "Culiacanazo", Sinaloa era un lugar donde las autoridades estatales y federales llevaban años