Conacyt muy gourmet

Usted, además de conservador y neoliberal es un amante de la garnacha; usted, seguramente, es de esos mexicanos que cada que se come un españolísimo taco de carnitas celebra la caída de la gran Tenochtitlán. Sólo así se entiende que usted vea que hay una incoherencia entre ser austero y ser un gourmet a la hora de comer. La observación viene a cuento luego de que la prensa hampona dio a conocer que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) firmó un contrato por 15 millones de pesos para que, al menos, 120 trabajadores de ese consejo tuvieran servicio de alimentos, incluido un chef y un nutriólogo; y que al conocerse la información de inmediato las fuerzas neoliberales comenzaron el ataque en sus malditas redes sociales -versión antagónica de las benditas redes sociales afines a la 4T- diciendo que ese gasto no era compatible con la austeridad republicana y menos con la pobreza francisca que pregona la 4T. Más se enchilaron cuando conocieron algunos de los requerimientos que se le hicieron al prove