Conspiracionitis

Una incógnita que flota en el ambiente político es si el presidente López Obrador ve moros con tranchete, o si denunciar conspiraciones contra él hasta debajo de la almohada es parte de su estrategia de comunicación para mantener la polarización, que le es políticamente rentable (como también hace Trump). Cualquiera de las dos posibilidades no es muy alentadora, pero tendría efectos distintos. Dicha conspiracionitis la hemos visto recientemente al señalar que el movimiento feminista está promovido por la derecha, que se monta en él, lo manipula y lo utiliza en su contra. Lo que implicaría no sólo que algunos grupos y personajes se intentan montar en efecto en ese movimiento (como lo hizo la izquierda con el caso de Ayotzinapa contra Peña Nieto). Siempre habrá oportunistas —de derecha e izquierda— que intenten utilizar esos movimientos, pero eso no les resta a éstos su esencia propia ni su legitimidad. Es probable en cambio que el feminismo se haya tornado en estos días más adverso a López Obrador, no porque l