Durante la homilía dominical, presidida por el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, se elevó una oración porque aquellos que se encargan de redactar la Constitución de la Ciudad de México defiendan la vida de los ciudadanos, desde el momento en que son concebidos hasta que mueran de manera natural. "Porque quienes tienen la alta responsabilidad de redactar la Constitución de México, para que defiendan la vida de los ciudadanos desde su concepción, hasta su término natural, dejando de lado los intereses económicos y extranjeros que promueven cultura de muerte". Además, en la editorial del semanario Desde la Fe, las autoridades eclesiásticas aseguran que "la esperanza que pudo representar la Constitución, poco a poco se desvaneció mientras la ciudadanía vio como las sesiones y consensos resultaron más el botín de tribus, que producto de la racionalidad y pericia jurídicas". Esto, con respecto a las leyes que legalizan el aborto y la eutanasia en la metrópoli. El texto concluye con la a
Constituyentes deben defender a ciudadanos
Durante la homilía dominical, presidida por el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, se elevó una oración porque aquellos que se encargan de redactar la Constitución de la Ciudad de México defiendan la vida de los ciudadanos, desde el momento en que son concebidos hasta que mueran de manera natural. "Porque quienes tienen la alta responsabilidad de redactar la Constitución de México, para que defiendan la vida de los ciudadanos desde su concepción, hasta su término natural, dejando de lado los intereses económicos y extranjeros que promueven cultura de muerte". Además, en la editorial del semanario Desde la Fe, las autoridades eclesiásticas aseguran que "la esperanza que pudo representar la Constitución, poco a poco se desvaneció mientras la ciudadanía vio como las sesiones y consensos resultaron más el botín de tribus, que producto de la racionalidad y pericia jurídicas". Esto, con respecto a las leyes que legalizan el aborto y la eutanasia en la metrópoli. El texto concluye con la a