El papa Francisco ofreció su consuelo a un grupo de fieles que han afrontado situaciones de dolor extremo, durante una vigilia de oración para "enjugar las lágrimas", dedicada a confortar a todos los que sufren. Durante la celebración, que presidió en la Basílica de San Pedro del Vaticano, el papa recibió a diez personas, en representación de todos aquellos que cargan sobre sus espaldas historias humanas de gran sufrimiento. "Vemos cuánta tristeza hay en muchos de los rostros que encontramos. Cuántas lágrimas se derraman a cada momento en el mundo, cada una distinta de las otras; y juntas forman como un océano de desolación, que implora piedad, compasión, consuelo", dijo el pontífice en su mensaje. "Las más amargas son las provocadas por la maldad humana: las lágrimas de aquel a quien le han arrebatado violentamente a un ser querido; lágrimas de abuelos, de madres y padres, de niños. Hay ojos que a menudo se quedan mirando fijos la puesta del sol y que apenas consiguen ver el alba de un nuevo día", constató.
Consuela papa a afligidos en vigilia
El papa Francisco ofreció su consuelo a un grupo de fieles que han afrontado situaciones de dolor extremo, durante una vigilia de oración para "enjugar las lágrimas", dedicada a confortar a todos los que sufren. Durante la celebración, que presidió en la Basílica de San Pedro del Vaticano, el papa recibió a diez personas, en representación de todos aquellos que cargan sobre sus espaldas historias humanas de gran sufrimiento. "Vemos cuánta tristeza hay en muchos de los rostros que encontramos. Cuántas lágrimas se derraman a cada momento en el mundo, cada una distinta de las otras; y juntas forman como un océano de desolación, que implora piedad, compasión, consuelo", dijo el pontífice en su mensaje. "Las más amargas son las provocadas por la maldad humana: las lágrimas de aquel a quien le han arrebatado violentamente a un ser querido; lágrimas de abuelos, de madres y padres, de niños. Hay ojos que a menudo se quedan mirando fijos la puesta del sol y que apenas consiguen ver el alba de un nuevo día", constató.