Contra la corrupción

Cada vez son más los mexicanos que identifican a la corrupción como el gran enemigo nacional. Si durante décadas, por no hablar de historia más lejana, se vio a la corrupción como algo inevitable, un mal con el que había que convivir, ahora se le percibe como una práctica nociva que hay que combatir. Gracias a este cambio de visión, impulsado por organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación y actores políticos, estamos en vías de lograr una de las más sustanciales transiciones de nuestra relación social: la de pasar de la resignación a la acción en materia de prevención, combate y castigo a las conductas corruptas. Así como se recorrió un camino de décadas para crear leyes e instituciones en materia electoral, de transparencia y de derechos humanos, se tuvo que gestionar un largo proceso hasta lograr la institucionalización de la lucha contra la corrupción en todo el país, a partir de la promulgación de las siete leyes secundarias de la reforma constitucional de 2015 que creó el Sistema Naciona