Corrupción deslegitima

Legislar sobre la prevención y combate a la corrupción era impostergable. Si bien puede perfeccionarse el marco jurídico, es indiscutible que hoy con el Sistema Nacional Anticorrupción estamos mejor que antes. Lo logrado es relevante porque fortalece el andamiaje jurídico y el entramado institucional para la prevención y el combate a la corrupción, que es quizá el más importante de los grandes retos que la democracia debe enfrentar para conservar su legitimidad. Por algo la ONU concentró en 2015 su campaña Rompamos las cadenas en enfatizar que la corrupción quebranta la democracia y el Estado de Derecho. Las consecuencias de la corrupción han sido detectadas y dimensionadas por diversas instancias académicas y sociales a lo largo del tiempo. Por ejemplo, la Encuesta Nacional de Corrupción y Cultura de la Legalidad, realizada por la UNAM y difundida recientemente, revela que el 70.3% afirma que la corrupción es el principal problema en materia de impartición de justicia; en seguridad, 49.9% dice que el probl