Como si fuera una olla de presión a punto de explotar, miles de venezolanos buscan llegar a los pasos fronterizos con Colombia para cruzar al vecino país a conseguir los productos y las medicinas que escasean en el mercado interno y que les impiden cubrir sus necesidades alimenticias básicas, a un paso de la hambruna. Desde las principales ciudades de los occidentales estados Táchira, Zulia y Apure se organizan viajes masivos en camiones para llegar a la fronteriza Ureña (850 kilómetros al suroeste de Caracas) y pasar, desde ahí, al municipio colombiano de Cúcuta. El problema para estos venezolanos es que el principal cruce de frontera común, el Puente Internacional Simón Bolívar, está cerrado desde hace un año por orden del presidente Nicolás Maduro, quien tomó esa decisión "para combatir el contrabando y el crimen". De manera excepcional y debido a la presión de miles de ciudadanos que pedían a gritos abrir el paso a Colombia para abastecerse de mercancías en el vecino país, el gobierno aceptó abrir el paso
Crisis alimentaria venezolana
Como si fuera una olla de presión a punto de explotar, miles de venezolanos buscan llegar a los pasos fronterizos con Colombia para cruzar al vecino país a conseguir los productos y las medicinas que escasean en el mercado interno y que les impiden cubrir sus necesidades alimenticias básicas, a un paso de la hambruna. Desde las principales ciudades de los occidentales estados Táchira, Zulia y Apure se organizan viajes masivos en camiones para llegar a la fronteriza Ureña (850 kilómetros al suroeste de Caracas) y pasar, desde ahí, al municipio colombiano de Cúcuta. El problema para estos venezolanos es que el principal cruce de frontera común, el Puente Internacional Simón Bolívar, está cerrado desde hace un año por orden del presidente Nicolás Maduro, quien tomó esa decisión "para combatir el contrabando y el crimen". De manera excepcional y debido a la presión de miles de ciudadanos que pedían a gritos abrir el paso a Colombia para abastecerse de mercancías en el vecino país, el gobierno aceptó abrir el paso