Crisis migratoria de refugiados ha marcado a la Unión Europea

La crisis de refugiados que estalló en 2014, y continúa hasta hoy, ha marcado profundamente a la Unión Europea (UE) y cambiado las esferas sociales de muchos países, además de exponer problemas latentes en la política migratoria comunitaria. En 2015, cuando la oleada migratoria alcanzó su pico, la UE recibió más de 1.2 millones de pedidos de asilo, la mayoría de ciudadanos sirios, afganos o iraquíes. Imágenes de familias enteras desplazándose a duras penas a través del mar, campos y carreteras marcaron las portadas de los diarios de todo el mundo. El movimiento fue calificado como la peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial. Llegadas al territorio europeo, principalmente por las islas griegas del Mar Egeo, esas personas pudieron cruzar toda Europa central, pese a las reglas europeas de asilo que determinan que un candidato debe presentar su petición y aguardar una decisión en el primer país europeo donde pone los pies. Ello ha generado conflictos y intercambios de acusaciones entre países con ma