Cruzan el Cerro del Maíz en busca de abundancia

Miles de feligreses de diversas comunidades de La Montaña de Guerrero, desde los me’phaa, na savi y nahuas, cruzan el Tlayoltépetl -que en náhuatl significa Cerro del Maíz- para visitar el santuario en busca de mayores abundancias para la temporada de siembra y cosecha. En la cima del cerro hay una capilla donde la gente deja flores, enciende velas y veladoras, que con el humo del copal se desprende un aroma místico para los creyentes. Para llegar a este santuario, se tiene que subir por un camino que se adecuó con pavimento en los últimos años, el cual serpentea por todo el cerro de más de 200 metros de altura. En este lugar también se encuentra un pequeño tlacolol (cultivo) lleno de huecos que hacen las personas, ya que se tiene la creencia que al excavar en la tierra del cerro con trozos de carrizo o pedazos de madera, se puede hallar semillas, pelo de animal o de persona, incluso algún otro objeto que les pueda traer suerte o fortuna para su cosecha, para mejorar la salud o para que el ganado sea fértil.