Cuando la ley no vale nada

Donald Trump prometió aplicar las leyes justificando así sus posiciones antiinmigrantes y se autodenominó "el Presidente de la ley y el orden". No obstante, con el perdón otorgado a Joe Arpaio, ex alguacil del condado de Maricopa, Arizona, Trump traicionó a los estadounidenses. Arpaio es un personaje que durante décadas ejerció las leyes escogiendo a potenciales sospechosos con base en un perfil racial: ser o lucir latino. Así mismo trató a los detenidos indocumentados en condiciones indignas para un ser humano. Luego de varios intentos para llevarlo a la justicia, una corte federal determinó que desacató la orden de un juez para desistir de su práctica de perfil racial. Arpaio sería sentenciado el próximo 5 de octubre, pero el Presidente se adelantó y lo perdonó otorgándole impunidad. Entonces el Presidente de "la ley y el orden" desprecia los tiempos del sistema judicial y protege a un criminal quien, por cierto, fue soldado fiel en su campaña presidencial. Algunos "trompistas" descalifican las denuncias en