Daniel, barbero de los migrantes de "El Barretal"

Daniel toma su máquina de afeitar y la pasea por la melena de hasta 100 hombres al día. Su pequeño negocio está enclavado en uno de los rincones que hay dentro del albergue para migrantes "El Barretal", a donde fueron a parar unos dos mil 500 centroamericanos que llegaron en caravana. Todos esperan a que Daniel, el único barbero del refugio, clave la pequeña maquinita que él mismo compró en una tienda de segunda para sobrevivir la travesía desde Honduras hasta el norte de México. En realidad, Daniel apenas conoció Honduras a pesar de haber nacido en ese país, de su vida más bien recuerda las calles de Washington, en Estados Unidos, donde lo envió su madre desde que tenía unos 14 años para evitar que fuera reclutado por una de las dos pandillas que controlan el triángulo dorado de Centroamérica: la Mara Salvatrucha. Después de casi una década, el gobierno estadounidense decidió ponerlo en la "hielera" —como le dicen los migrantes al Centro de Detención Migratorio—, un sitio convertido en la antesala de la depo