De militares a misioneros de paz de la ONU

El año pasado Martha Rocelia García Hernández, enfermera mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), hizo realidad uno de sus sueños: participar en una Operación de Mantenimiento de la paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La joven fue enviada a Sudamérica para supervisar que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de ese país cumplieran con el acuerdo que obligó a los exguerrilleros a reintegrarse a la vida civil. "Yo despegué el 5 de febrero de 2018 y volví el 5 de marzo de este año. Mi experiencia fue muy enriquecedora, formé parte de la Unidad Médica de la sede nacional de las Naciones Unidas y supervisaba la condición de salud de los excombatientes en los espacios de reincorporación", relata. Menciona que, aunque realizar su labor no fue una tarea complicada, la misión de paz marcó su vida: "Conocí a una chica de las FARC que decía que ella quería estudiar, ese era su principal objetivo, y dejar la vida guerrillera atrás. Ahí te das cuenta [de] que