Defender nuestras instituciones

Desde la llegada del nuevo gobierno, hemos visto cómo se ha implementado desde el poder una estrategia para debilitar a algunas de las instituciones que se crearon en nuestro país a raíz de las reformas estructurales aprobadas en el sexenio pasado. Si volteamos los ojos a esas reformas aprobadas, nos damos cuenta de que un denominador común en todas ellas es que dieron lugar a nuevas y muy relevantes instituciones. Me parece obligado que la nueva administración revise lo que ha pasado con ellas y, si están dando los resultados que de ellas se esperaba, pero lo que no parece lógico es que se les ataque y se les debilite sin antes evaluar sus resultados. Nos referiremos a referir hoy a tres de esas instituciones que surgieron de las reformas aprobadas en los últimos años. En primer lugar, el Instituto Nacional Electoral (INE), que surgió como una respuesta ante una realidad que demandaba actuar de manera firme ante la falta de transparencia y equidad en los procesos electorales de muchas de nuestras entidades f