Democracia evolutiva

Las democracias no se construyen de un día para otro; es un proceso largo en el que tienen que jugar coordinadamente muchos elementos: instituciones que logren consolidarlas, leyes que logren regularla, parlamentos que la sostengan y, por supuesto, el arraigo de un sentimiento y pensamiento democrático en la ciudadanía. Eso último, juega un papel indispensable para el desarrollo democrático de un país. No bastan las instituciones, si estas no están respaldadas con la legitimidad social de la ciudadanía. Esto es, la democracia no se impone, se adopta y se construye. Esto se debe, claramente, a que el núcleo central e irremplazable de la democracia es: la deliberación y el acuerdo. Los nacidos en la década de los 40 saben bien que el recorrido de la democracia ha sido bastante largo; de jóvenes fueron parte de un catalizador fundamental para el país: el movimiento del 68 y, más tarde, vieron cómo se fueron construyendo los acuerdos políticos del 77 del 88, los del nuevo siglo, los que fueron abriendo paso a la