Democracia sindical: ¿quién gana y quién pierde?

Acabamos de ser testigos de la renovación de la dirigencia de uno de los sindicatos más poderosos del país. Se trata por supuesto al del sindicato de la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex). La renovación se llevó a cabo con las nuevas reglas surgidas de las últimas reformas al marco laboral. Independientemente de lo polémico que puede ser quien resultó electo como Secretario General, el resultado debe considerarse satisfactorio; se trata de un avance. Se fue testigos de la forma en que los trabajadores pudieron elegir a sus dirigentes de manera democrática, directa y secreta; es decir, sin represalias ni ataduras. La vida sindical en el país se ha caracterizado por ser un enigma. El control de los líderes sobre sus agremiados ha sido implacable. Por ello, elegir de manera libre, democrática y secreta a dirigentes, permite a cualquier trabajador decidir e incidir en su organización, lo cual constituye no sólo su emancipación de los líderes, sino también la revitalización de la vida sindical en sintonía con la