El proceso electoral de Estados Unidos no es un buen modelo para las democracias; el de este año mucho menos. La campañas para presidente en ese país son demasiado largas (por lo menos año y medio), demasiado intensas (es el único tema que cubren sus medios durante este periodo), demasiado caras (el monto de recursos que se necesita para competir es una fuente corruptora de la democracia y del proceso de toma de decisiones del gobierno), desincentivadoras para la participación de muchos buenos candidatos (el formato hace casi imposible que se presenten profesionistas de primera), entretenedoras (con públicos televidentes crecientes) y polarizadas (con primarias que dificultan que candidatos sensatos puedan llegar a la elección general). Cambiar el sistema no es viable: implicaría reformas a la Constitución de Estados Unidos que no tienen precedente en la historia y para las que no hay ánimo. A pesar de todo esto, el complicado sistema ha funcionado y logrado la transición pacífica y democrática de 44 presiden
Democracia
El proceso electoral de Estados Unidos no es un buen modelo para las democracias; el de este año mucho menos. La campañas para presidente en ese país son demasiado largas (por lo menos año y medio), demasiado intensas (es el único tema que cubren sus medios durante este periodo), demasiado caras (el monto de recursos que se necesita para competir es una fuente corruptora de la democracia y del proceso de toma de decisiones del gobierno), desincentivadoras para la participación de muchos buenos candidatos (el formato hace casi imposible que se presenten profesionistas de primera), entretenedoras (con públicos televidentes crecientes) y polarizadas (con primarias que dificultan que candidatos sensatos puedan llegar a la elección general). Cambiar el sistema no es viable: implicaría reformas a la Constitución de Estados Unidos que no tienen precedente en la historia y para las que no hay ánimo. A pesar de todo esto, el complicado sistema ha funcionado y logrado la transición pacífica y democrática de 44 presiden