Durante siglos, los niños tuvieron que aprender a aburrirse. Miraban el techo, perseguían hormigas o inventaban juegos con reglas incomprensibles. Hoy, antes de que aparezca el primer síntoma de hastío, una pantalla ofrece imágenes infinitas calculadas para impedir que la mirada se aparte. Por eso la discusión abierta en México sobre el uso de celulares en niñas, niños y adolescentes no trata solo de tecnología. En el fondo trata de quién está educando el deseo de toda una generación. No aparece en ninguna Constitución el derecho a mirar el techo. Sin embargo, el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño protege el descanso, el esparcimiento y el juego. Al interpretarlo, el Comité de los Derechos del Niño ha señalado que las infancias necesitan tiempo y espacio libre de obligaciones, entretenimiento y estímulos, que puedan ocupar activa o pasivamente. Pascal escribió que gran parte de la infelicidad humana nace de nuestra incapacidad para permanecer tranquilos en una habitación. No conoció Ins
Derecho a aburrirse
Durante siglos, los niños tuvieron que aprender a aburrirse. Miraban el techo, perseguían hormigas o inventaban juegos con reglas incomprensibles. Hoy, antes de que aparezca el primer síntoma de hastío, una pantalla ofrece imágenes infinitas calculadas para impedir que la mirada se aparte. Por eso la discusión abierta en México sobre el uso de celulares en niñas, niños y adolescentes no trata solo de tecnología. En el fondo trata de quién está educando el deseo de toda una generación. No aparece en ninguna Constitución el derecho a mirar el techo. Sin embargo, el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño protege el descanso, el esparcimiento y el juego. Al interpretarlo, el Comité de los Derechos del Niño ha señalado que las infancias necesitan tiempo y espacio libre de obligaciones, entretenimiento y estímulos, que puedan ocupar activa o pasivamente. Pascal escribió que gran parte de la infelicidad humana nace de nuestra incapacidad para permanecer tranquilos en una habitación. No conoció Ins