El pasado mes se conmemoró la fecha en que la Asamblea General aprobó la Declaración sobre los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño. Por ello, el 20 de noviembre ha pasado a ser el Día Universal de los Niños y las Niñas. En 1956, la Asamblea General de Naciones Unidas sugirió que se instituyera en todos los países un Día Universal de la Infancia, dedicado a promover la fraternidad y la comprensión entre los niños y las niñas del mundo y a realizar actividades para procurar su bienestar. No obstante, hoy persiste la necesidad de entender que los niños son sujetos plenos de derechos, no sólo sujetos a protección. La urgencia de conocer los contenidos e importancia de los derechos, pues en la medida que haya sujetos enterados y concientes, en esa misma se asegura un escenario de garantía. Los derechos del niño son como los derechos humanos, normas de derecho internacional que protegen a las personas hasta determinada edad. Los derechos de la infancia son inalienables e irrenuncia
Derechos
El pasado mes se conmemoró la fecha en que la Asamblea General aprobó la Declaración sobre los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño. Por ello, el 20 de noviembre ha pasado a ser el Día Universal de los Niños y las Niñas. En 1956, la Asamblea General de Naciones Unidas sugirió que se instituyera en todos los países un Día Universal de la Infancia, dedicado a promover la fraternidad y la comprensión entre los niños y las niñas del mundo y a realizar actividades para procurar su bienestar. No obstante, hoy persiste la necesidad de entender que los niños son sujetos plenos de derechos, no sólo sujetos a protección. La urgencia de conocer los contenidos e importancia de los derechos, pues en la medida que haya sujetos enterados y concientes, en esa misma se asegura un escenario de garantía. Los derechos del niño son como los derechos humanos, normas de derecho internacional que protegen a las personas hasta determinada edad. Los derechos de la infancia son inalienables e irrenuncia