Desde el hogar

En México, más del 90% de quienes trabajan en hogares son mujeres. En su gran mayoría vienen de zonas indígenas y han migrado del campo a la ciudad. La mayoría percibe un ingreso insuficiente. Reúnen muchas de las condiciones que generan exclusión y desigualdad: son mujeres, indígenas, migrantes y pobres. Aunque haya personas empleadoras que las "tratan bien", esto no basta. Reconocer derechos a quienes trabajan en el hogar puede ser una gran transformación cultural desde el espacio más básico de la sociedad. Por el contrario, la falta de respeto a su dignidad y a sus derechos, y las acciones y expresiones de discriminación, clasismo y racismo, que han marcado la relación y la cultura desde el hogar, son la principal barrera que nos impide tener cohesión social. En México hay 2.4 millones de trabajadoras del hogar. Es más que la población de un estado como Tabasco. Son el 2% de la población ocupada. Sus condiciones laborales producen pobreza: un tercio gana menos de un salario mínimo. 92% carecen de afili