La muerte volvió a ser motivo de fiesta en la capital del país. Este sábado, un millón 600 mil personas salieron a las calles para disfrutar del Gran Desfile de Día de Muertos 2026, una celebración que, entre música, catrinas y personajes fantásticos, recordó que en México los ausentes siguen teniendo un lugar entre los vivos. En su décima edición, el desfile reunió a cuatro mil participantes, distribuidos en 47 contingentes que recorrieron aproximadamente cinco kilómetros, desde la Diana Cazadora hasta el Zócalo capitalino. A lo largo de Paseo de la Reforma, avenida Juárez y las calles del Centro Histórico desfilaron comparsas, bailarines, carros alegóricos y figuras monumentales, mientras miles de familias aguardaban el paso de las representaciones de una de las tradiciones más arraigadas del país. Chiapas también estuvo presente a través de una representación de la Reina Roja de Palenque, personaje histórico de la antigua civilización maya, cuya presencia evocó las creencias sobre la muerte y el inframundo
Desfile en CDMX contó con cuatro mil participantes
La muerte volvió a ser motivo de fiesta en la capital del país. Este sábado, un millón 600 mil personas salieron a las calles para disfrutar del Gran Desfile de Día de Muertos 2026, una celebración que, entre música, catrinas y personajes fantásticos, recordó que en México los ausentes siguen teniendo un lugar entre los vivos. En su décima edición, el desfile reunió a cuatro mil participantes, distribuidos en 47 contingentes que recorrieron aproximadamente cinco kilómetros, desde la Diana Cazadora hasta el Zócalo capitalino. A lo largo de Paseo de la Reforma, avenida Juárez y las calles del Centro Histórico desfilaron comparsas, bailarines, carros alegóricos y figuras monumentales, mientras miles de familias aguardaban el paso de las representaciones de una de las tradiciones más arraigadas del país. Chiapas también estuvo presente a través de una representación de la Reina Roja de Palenque, personaje histórico de la antigua civilización maya, cuya presencia evocó las creencias sobre la muerte y el inframundo