Con la destitución del doctor José Antonio Romero Tellaeche como director del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), se cierra una oscura época para ese centro de investigación pública. La gestión de Romero Tellaeche estuvo marcada por una crisis que comenzó en 2021 con su llegada “ilegal”, pero también está marcada por denuncias de acoso laboral y hostigamiento, sobre todo de mujeres, por la destrucción del centro de investigación, por su descrédito académico debido a las acusaciones y comprobación de plagio académico, y por el uso de poder para iniciar una demanda judicial por daño moral contra la profesora-investigadora del CIDE, Catherine Andrews, y contra El Universal, que lo “conminaron” a retirar. El 20 de noviembre pasado, la profesora-investigadora del CIDE, Catherine Andrews, fue notificada de la demanda por daño moral en su contra, interpuesta desde el ámbito judicial y no institucional interno por el director José Antonio Romero Tellaeche, a razón de que la doctora Andrews lo había
Destituyen a Romero Tellaeche del CIDE
Con la destitución del doctor José Antonio Romero Tellaeche como director del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), se cierra una oscura época para ese centro de investigación pública. La gestión de Romero Tellaeche estuvo marcada por una crisis que comenzó en 2021 con su llegada “ilegal”, pero también está marcada por denuncias de acoso laboral y hostigamiento, sobre todo de mujeres, por la destrucción del centro de investigación, por su descrédito académico debido a las acusaciones y comprobación de plagio académico, y por el uso de poder para iniciar una demanda judicial por daño moral contra la profesora-investigadora del CIDE, Catherine Andrews, y contra El Universal, que lo “conminaron” a retirar. El 20 de noviembre pasado, la profesora-investigadora del CIDE, Catherine Andrews, fue notificada de la demanda por daño moral en su contra, interpuesta desde el ámbito judicial y no institucional interno por el director José Antonio Romero Tellaeche, a razón de que la doctora Andrews lo había