Entre risas, choque de puños o codos, pero eso sí, sin esos efusivos y fuertes abrazos que acostumbran, los 66 diputados locales comenzaron a llegar al recinto de Donceles y Allende antes de las 9:00 horas y, como niños al inicio de cursos, entre pláticas esperaron más de una hora la llegada del resto de sus compañeros. Olvidaron la sana distancia. De nada valieron las micas colocadas en cada una de las curules, pues la mayor tiempo que permanecieron en el salón de plenos del Antiguo Palacio de Donceles, pasaban de una curul a otra para intercambiar sus aventuras y pocos fueron los que permanecieron sentados en espera de iniciar la sesión. Desde las 9:00 horas comenzó a sonar la alerta para el pase de lista, algunos decidieron ocupar los lugares que les fueron asignados, pero la mayoría siguió en amena plática.
Diputados ignoran sana distancia en sesión
Entre risas, choque de puños o codos, pero eso sí, sin esos efusivos y fuertes abrazos que acostumbran, los 66 diputados locales comenzaron a llegar al recinto de Donceles y Allende antes de las 9:00 horas y, como niños al inicio de cursos, entre pláticas esperaron más de una hora la llegada del resto de sus compañeros. Olvidaron la sana distancia. De nada valieron las micas colocadas en cada una de las curules, pues la mayor tiempo que permanecieron en el salón de plenos del Antiguo Palacio de Donceles, pasaban de una curul a otra para intercambiar sus aventuras y pocos fueron los que permanecieron sentados en espera de iniciar la sesión. Desde las 9:00 horas comenzó a sonar la alerta para el pase de lista, algunos decidieron ocupar los lugares que les fueron asignados, pero la mayoría siguió en amena plática.