EDITORIAL

El plan para remediar afectaciones por la contaminación del Río Sonora, no concluye. A poco menos de un año, más comunidades como centros de población rural que se dedican a la agricultura, ganadería y pesca, están seriamente afectadas en sus actividades productivas. Tras el derrame de la minera Buenavista del Cobre, subsidiaria de Grupo México, de acuerdo con muestreos de Conagua, tanto los ríos Bacanuchi, Sonora y la presa El Molinito están contaminados con metales pesados como cobre, arsénico, aluminio, cadmio, fierro, manganeso y plomo, cuyos niveles han estado fuera de las normas ecológicas y de salud, posterior al derrame. Siete municipios del Río Sonora, Baviácora, Aconchi, Ures, Arizpe, Banámichi, San Felipe de Jesús y Huépac, interpusieron una demanda civil por daños en contra del complejo minero Buenavista del Cobre, perteneciente al Grupo México, para que indemnizara a los habitantes de los pueblos afectados por el derrame de casi 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico en el río Bacanuchi, un afl