El asesinato que marcó a NL

Eran tiempos de guerrilla y agitación social: después de las matanzas del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971, México se estremeció el 17 de septiembre de 1973, hace 46 años, por la muerte violenta del magnate industrial regiomontano Eugenio Garza Sada, en un frustrado intento de secuestro por parte de un comando de la Liga Comunista 23 de Septiembre. A las 9:00 horas de ese lunes, posterior a las fiestas del Grito de Independencia, el empresario, cabeza del Grupo Monterrey, se dirigía desde su residencia en la colonia Obispado, a las oficinas de la Cervecería Cuauhtémoc acompañado por su chofer y escolta Bernardo Chapa Pérez, y el guardaespaldas Modesto Torres Briones. En una reconstrucción de los hechos, con versiones de testigos y de participantes en el intento de secuestro, se sabe que cuando don Eugenio llegó al cruce de Villagrán y Luis Quintanar, en la colonia Bella Vista, ya muy cerca de la planta cervecera, una camioneta en la que viajaban Hilario Juárez García y Elías Orozco Salazar, inte