El derecho humano a la buena administración

Los derechos humanos han evolucionado para responder a las necesidades de la sociedad actual. En esta situación, el derecho humano a la buena administración adquiere relevancia como principio rector de la actuación de los poderes públicos. Este derecho implica que toda persona servidora pública garantice la observancia de los principios que rigen la función pública, para generar acciones y políticas orientadas a la apertura gubernamental y a la solución de problemas sociales con instrumentos efectivos. El derecho a la buena administración supone un cambio en la actividad pública y en su control. Así, la legalidad de la administración pública no descansa solo en la ejecución ni en la aplicación de la ley, o en la eficacia de sus actuaciones, sino también en el modo de adoptar las decisiones en favor de la sociedad. Esto en un contexto de buena gobernanza y de buenas relaciones, orientado a modernizar la burocracia tradicional y a fomentar la calidad de los servicios públicos. Los principios de participación, t