El diálogo que construye el futuro

Cada generación enfrenta sus propios desafíos. A esta le corresponde responder cómo hacer compatible el avance tecnológico con el bienestar de las personas; cómo aprovechar la relocalización de inversiones para generar prosperidad compartida; cómo impulsar la productividad sin sacrificar la justicia laboral y cómo fortalecer economías competitivas sin perder de vista el sentido humano del trabajo. Estas preguntas marcaron los trabajos de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), celebrada en Ginebra, donde representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores analizaron los retos que hoy transforman el empleo: la inteligencia artificial, la digitalización, la capacitación permanente, la economía del cuidado, la transición hacia economías sostenibles y el fortalecimiento del trabajo digno. En un contexto internacional cada vez más complejo, la principal lección que deja la OIT sigue siendo la misma que inspiró su creación hace más de un siglo: el desarr