El drástico cambio geopolítico que se avecina

Conforme a la irrefutable verdad histórica de que los imperios siempre perecen, Alfred W. McCoy, de la Universidad de Wisconsin-Madison, afirmó en 2010 que la expectativa de Washington de que la supremacía de Estados Unidos feneciera hasta 2040-2050, era infundada. Calculó que ello acontecería alrededor de 2025, pero con la inesperada elección del destructivo Donald Trump, en su artículo «The Demolition of U.S. Power» aclara que el declive final comenzó el año pasado. En efecto, los pilares de la hegemonía de EU están siendo «demolidos» sistemáticamente: ello comprende desde sabotear la confianza, cooperación y credibilidad en que sustentan la histórica alianza atlántica y la integración regional con los dos únicos vecinos territoriales, hasta la renuncia al liderazgo global al abandonar el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), el Acuerdo de París sobre el cambio climático, el acuerdo nuclear con Irán, el rechazo al libre comercio, la imposición de aranceles para iniciar una guerra comercial, el provocat