El embrollo protocolar que plantean para el Vaticano

La Iglesia católica tiene protocolos estrictos bien establecidos para poner en acción tras la muerte de su líder, pero a medida que la salud del expapa Benedicto se deteriora, no está claro si esos mismos actos oficiales se aplicarán a un papa jubilado, llamado papa emérito. Cuando Benedicto XVI dimitió en 2013 citando su avanzada edad, se convirtió en el primer papa en 600 años en dejar el cargo. Nacido Joseph Ratzinger, el cardenal alemán fue elegido en abril de 2005 y escogió el nombre de Benedicto. En efecto, durante casi una década ha habido dos papas viviendo uno al lado del otro en el Vaticano, porque Benedicto ha permanecido en los jardines del Vaticano en el monasterio Mater Ecclesiae, apareciendo esporádicamente junto a su sucesor. “Nunca antes hemos tenido el caso de una papa vivo asistiendo al entierro de un papa muerto”, observó el historiador católico John McGreevy. Ni siquiera la Edad Media aporta una fórmula, porque cuando Gregorio XII renunció en 1415, su objetivo fue ponerle fin a años de di