Aterrizando en Tombuctú con un pequeño avión de hélices ruso de la misión de estabilización de la ONU en Mali (Minusma), el único medio para llegar a la Ciudad Misteriosa en los últimos años de la guerra, llama la atención, además del minarete de la mezquita de Djingareber (Patrimonio de la Humanidad del siglo XII), un rectángulo verde en el corazón de la ciudad. En un lugar legendario que se caracteriza por las dominantes tonalidades ocres, amarillas y rojas de la arena y de la tierra, ese punto de color esmeralda destaca como un oasis en el desierto. Una vez en tierra, el pañuelo verde se convierte en un campo de futbol 11 con un césped sintético nuevo que sería la envidia de muchos estadios de futbol. Aunque pueda parecer (erróneamente) poca cosa, es la contribución de la FIFA a la paz en el norte de Mali. A través de un proyecto que tiene por lema "Balones por armas", la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) se ha comprometido a reestructurar los estadios de Tombuctú, Gao y Kidal, las tres
"El futbol nos distrae de la guerra": afectados
Aterrizando en Tombuctú con un pequeño avión de hélices ruso de la misión de estabilización de la ONU en Mali (Minusma), el único medio para llegar a la Ciudad Misteriosa en los últimos años de la guerra, llama la atención, además del minarete de la mezquita de Djingareber (Patrimonio de la Humanidad del siglo XII), un rectángulo verde en el corazón de la ciudad. En un lugar legendario que se caracteriza por las dominantes tonalidades ocres, amarillas y rojas de la arena y de la tierra, ese punto de color esmeralda destaca como un oasis en el desierto. Una vez en tierra, el pañuelo verde se convierte en un campo de futbol 11 con un césped sintético nuevo que sería la envidia de muchos estadios de futbol. Aunque pueda parecer (erróneamente) poca cosa, es la contribución de la FIFA a la paz en el norte de Mali. A través de un proyecto que tiene por lema "Balones por armas", la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) se ha comprometido a reestructurar los estadios de Tombuctú, Gao y Kidal, las tres