¿El gobierno debería gastar más o menos?

Cada año se presenta un nuevo presupuesto público y surge el mismo debate: ¿el gobierno debería gastar más? ¿o debería gastar menos? Algunas personas abogan por la primera opción, pues consideran que el gasto público contribuye al crecimiento económico, mientras que otros pugnan por la austeridad para evitar que aumente la deuda pública. Es posible argumentar que ambas respuestas simplifican demasiado la discusión. Dado que los beneficios del gasto público están vinculados con la forma en que se gasta y con el destino de los recursos. Existen múltiples casos nacionales e internacionales al respecto. Por ejemplo, en lo referente al gasto público en infraestructura, como refinerías, carreteras, escuelas, puertos hospitales o sistemas de agua potable, promover el crecimiento económico y la formación de capital humano. Otros ejemplos son el gasto en educación y salud, que también pueden contribuir a mejorar indicadores educativos y sanitarios que se relacionen con mayor productividad en el largo plazo. Sin emb