El gran problema

A estas alturas hablar de "el gran" problema de nuestro país, levanta muchas sospechas. Se corre el riesgo de simplificar las cosas al absurdo. Todos lo sabemos y lo sentimos, lo vemos y lo vivimos, los problemas son varios, complejos y no se pueden resolver con una fórmula definitiva, ni con la buena voluntad de algunos. Desde hace algunos años los mexicanos bailamos al ritmo de varios problemas que encuentran salida. Desde temas de orden social como la desintegración de las comunidades, la falta de empatía y de solidaridad entre los grupos, las descalificaciones y las agresiones de unos hacia otros, como también aquellos problemas de orden económico, como la recesión, la cual, aunque no es oficial, se percibe en los bolsillos, en los comercios, en las calles. Por supuesto, están todos los problemas de orden político y jurídico angustiantes, como la violencia en las calles, cada vez más cruel, recurrente y menos controlada.  Pero a pesar de ello, todavía hay un ingrediente que podría ser el gran tema a trata