El huevo de la serpiente

El populismo no es una doctrina económica, sino un fenómeno político que se entiende mejor si primero se describe la estructura medular del cesarismo. Julio César se hizo emperador de Roma cuando colapsó la República. A pesar de sus virtudes en la época, la República había sido corroída por la corrupción, la decadencia del Senado y su separación del pueblo romano. El general más distinguido en el servicio a la expansión de Roma, Julio César, dio un golpe de Estado, sepultó la República y declaró el Imperio, que habría de durar casi 500 años hasta su dilución en el medioevo. Desde entonces, se han repetido fenómenos similares en la forma política, si bien en circunstancias diferentes. Los principados italianos en el siglo XV y XVI, el bonapartismo, el estalinismo, el fascismo y el nazismo en el XX. Hoy renace en lugares tan disímiles como Estados Unidos, Hungría y por poco en Francia. Las versiones tropicales van en aumento y, en América Latina, Venezuela es el caso más patente y patético de esta forma de degr