El muro de Trump

El viernes pasado Donald Trump declaró una emergencia nacional derivada de la supuesta inseguridad fronteriza con México, en una decisión que busca canalizar varios miles de millones de dólares a la construcción de su muro. Al hacerlo, recurrió a una atribución del Ejecutivo usada a partir de 1976 en casos de verdaderas crisis o amenazas a la seguridad de Estados Unidos (como a raíz del 9-11 o la pandemia de H1N1) para reasignar recursos ya autorizados al gobierno. De paso, desafió al Congreso, el cual, como resultado de la tenaz oposición demócrata, se ha negado desde 2017 a aprobarle los recursos que ha demandado para su bandera electorera más emblemática. No hay nada nuevo en alertar que Trump sistemáticamente ha erosionado normas democráticas, y esta decisión dramática y maximalista —que será confrontada en las cortes— abona a ese patrón. Tampoco debiera ser novedad destacar el peligro que la retórica y narrativa empleadas por él tienen para el bienestar y seguridad de México y la vida de 11 millones de m