El policía súper traidor y el rudo aspirante azul

El veredicto del jurado en la Corte de Brooklyn, que el martes pasado encontró culpable a Genaro García Luna, es muy simple: más allá de la duda razonable, a partir de ese día el señor es un criminal para el sistema judicial estadunidense y solo le resta esperar la condena que le será impuesta en junio. Desde ahora el policía estrella de Felipe Calderón solo tendrá dos opciones: aferrarse a que es inocente y pasar el resto de su vida (o buena parte de ésta) en una prisión de súper máxima seguridad, o reconocer que se alió con el crimen organizado, que fue su alfil dentro del Estado mexicano, que traicionó a las agencias estadunidenses que tanto lo alababan, y delatar a quienes fueron sus cómplices aquí y allá. La tiene muy fácil: en México, ¿sabían de sus andanzas Vicente Fox, Santiago Creel, Carlos Abascal, Rafael Macedo de la Concha y Daniel Francisco Cabeza de Vaca? ¿Y Felipe Calderón, Francisco Javier Ramírez Acuña, Juan Camilo Mouriño, Fernando Gómez-Mont, Alejandro Poiré y Eduardo Medina Mora? ¿O nadi