A un año de vivir y enfrentar la pandemia por covid-19, el estado mental de las y los mexicanos ha pasado por una variedad de emociones que hacen necesario considerar a la salud emocional como un elemento clave de la vida cotidiana. Del miedo, angustia y ansiedad por contagiarse del nuevo coronavirus, la gente pasó a la desesperación por recibir atención médica o conseguir insumos sanitarios —tanques o concentradores de oxígeno— o la desesperanza ante la pérdida de un familiar, amigo, vecino, compañero de trabajo. Ante las más de 181 mil defunciones en el país, la mayoría de las y los ciudadanos conoce a una persona, cercana o medianamente cercana, que ha muerto a causa de la enfermedad. En este primer año de pandemia se ha sido testigos de cómo la violencia se concentra en los hogares y los generadores de ambientes agresivos son las personas más cercanas. Todas estas circunstancias no fueron exclusivas de una ciudad o de un grupo etario o social. La multiplicación de reportes de asistencia psicológica prese
El tiempo de la salud mental
A un año de vivir y enfrentar la pandemia por covid-19, el estado mental de las y los mexicanos ha pasado por una variedad de emociones que hacen necesario considerar a la salud emocional como un elemento clave de la vida cotidiana. Del miedo, angustia y ansiedad por contagiarse del nuevo coronavirus, la gente pasó a la desesperación por recibir atención médica o conseguir insumos sanitarios —tanques o concentradores de oxígeno— o la desesperanza ante la pérdida de un familiar, amigo, vecino, compañero de trabajo. Ante las más de 181 mil defunciones en el país, la mayoría de las y los ciudadanos conoce a una persona, cercana o medianamente cercana, que ha muerto a causa de la enfermedad. En este primer año de pandemia se ha sido testigos de cómo la violencia se concentra en los hogares y los generadores de ambientes agresivos son las personas más cercanas. Todas estas circunstancias no fueron exclusivas de una ciudad o de un grupo etario o social. La multiplicación de reportes de asistencia psicológica prese