Electorales

El pasado 2016 puede terminar siendo un punto de inflexión en la historia del modelo de comunicación política en radio y TV implantado en México, tras la reforma electoral de 2008. Dicho modelo se diseñó a partir de un eje: los tiempos oficiales administrados por el INE sirven como vía única para que partidos y candidatos desplieguen su propaganda político electoral en medios electrónicos. Desde un principio, el TEPJF interpretó que el fin último de este sistema era preservar la equidad de la contienda, entendida como el apego a las reglas de reparto de tiempos oficiales. Las distribución de spots en radio y TV garantiza un acceso mínimo a todos los partidos, pero al mismo tiempo institucionaliza las desigualdad, pues los institutos políticos pequeños tienen cerradas otras vías para compensar las diferencias respecto a los grandes. Durante los primeros años de implementación, la principal amenaza al modelo de comunicación fue de carácter "externo". Asumió típicamente dos modalidades: la propaganda político el