¿Emprender para empobrecer?

El emprendimiento tiene muchos admiradores. Fundaciones y "gurús" promueven las bondades del emprendimiento productivo, como una de las mejores vías para acabar con la pobreza. La realidad en México es menos benévola. Sin demérito al impulso empresarial indispensable para la economía, los datos muestran que el trabajo por cuenta propia o "autoempleo" y los micronegocios, constituyen trampas de pobreza. Y la mayoría de los emprendimientos, en la práctica son eso: autoempleo y micronegocios. 8 de cada 10 personas que trabajan por su cuenta carecen de ingreso suficiente para superar el umbral de pobreza (78%) y todas carecen de afiliación a la seguridad social (99.9%). Son 12.6 millones de personas, casi una cuarta parte de la población ocupada del país (23%). (Datos INEGI. ENOE 2022-I). Estos son los datos más recientes. Son totalmente similares a los de hace un año, a los de antes de la pandemia, a los de hace 10 ó 17 años (desde que inició esta serie estadística). Son datos contundentes. Muestran una situa