En España y México

La justicia española detuvo a Humberto Moreira, acusado de delitos como lavado de dinero y corrupción. De entrada, está la pregunta: ¿se vale que sean otros? La respuesta es que sí. Está en el interés de la comunidad internacional combatir la corrupción y evitar que se convierta en una forma natural de hacer negocios en países con los que se tiene relaciones políticas y económicas. Las empresas también saben que la competencia es desleal cuando el rival recibe un gran contrato en otro país de manera corrupta. A las grandes constructoras en España, por ejemplo, puede resultarles perjudicial el estilo de ganar contratos de OHL en México. Así, el perjuicio de un acto de corrupción puede ir más allá del país donde se comete. De ahí que sea positivo que la corrupción pueda combatirse globalmente. Y qué decir de los flujos de dinero ilícito que se mueven por los sistemas financieros del mundo. La vinculación natural del lavado de dinero con la corrupción ha sido enfatizada en los últimos años. En 2010, el G20 pus