Entre hilos de palma y tradición

A lo largo de los años ha vendido sus piezas en diferentes mercados, primero en la Ciudad de México, y recientemente en San Cristóbal Huichochitlán. Concepción Gutiérrez González lleva tres décadas dedicándose a una labor que mezcla fe, paciencia y creatividad, la elaboración de figuras con palma. Aprendió este oficio de su cuñada, hermana de su esposo, y desde entonces lo ha convertido en su modo de vida. “Yo soy artesana en la artesanía de las palmas”, explica. Su trabajo se centra especialmente en una fecha significativa, el Domingo de Ramos, cuando se recuerda la entrada de Jesucristo a Jerusalén. Durante 30 años, Concepción vendió su trabajo en el mercado de La Soledad, en la Ciudad de México. “Ahí nos íbamos de domingo a domingo, ocho días”, cuenta. Ahora lleva tres años con la venta de sus artículos en la plaza del centro de San Cristóbal Huichochitlán, en una zona dedicada al mayoreo. La palma con la que trabaja la compra a personas del mismo pueblo, aunque desconoce su procedencia exacta. La produ