Escuela para sordos enseña a desarrollarse

En la ciudad de Tijuana existe una escuela para sordos que les enseña a desarrollarse para la vida, a recuperar la seguridad y sobre todo a sentir que no están solos en el diario devenir de una sociedad que demanda de sus miembros la mayor comunicación para entenderse. Las limitadas oportunidades de desarrollo que tienen los jóvenes que padecen sordera, motivó a Graciela Rascón a fundar una escuela de apoyo para ellos, sobre todo para los de escasos recursos que en algún momento de su vida creían estar solos. Aunque al principio no fue fácil debido a que ella también padece sordera y por lo mismo tropezó con algunas dificultades en el aprendizaje por su situación, además de los recursos que se requerían, logró fundar en 1993 la Asociación Tijuana en Apoyo al Sordo. Su primer contacto con personas sordas fue en 1991 a través de la única escuela que existía en Tijuana, donde le permitieron incursionar en la enseñanza de la lengua a niños durante alrededor de cinco años; ahí aprendió a desarrollar su habilidad.