Falsa alarma

Las recientes elecciones en Gran Bretaña han dejado en claro que en política las predicciones y la realidad no siempre coinciden. La señora May optó por llamar a elecciones anticipadas a partir de sondeos electorales que en abril le daban 64% de los votos y cuando su principal opositor, Jeremy Corbyn, parecía desvanecerse del espectro político. Seis semanas más tarde, la señora May obtuvo sólo 43% de los votos frente a 41% de su opositor, lo que la dejó sin mayoría parlamentaria. Varios hechos en la coyuntura jugaron en su contra. El principal propósito de su decisión era salir fortalecida y con mayor respaldo para negociar el Brexit. Sin embargo, la ausencia de precisiones respecto de qué y cómo negociar, parece haberle restado algunos puntos. Sus políticas de austeridad en el gasto, en la mejor tradición Tory, con particular impacto en programas sociales y en seguridad, también contribuyeron a esta resta de puntos. En particular los recortes a la policía, que coincidieron con dos golpes terroristas. La perc