Familias se reencuentran

Cientos de familias separadas durante años por carecer de documentos migratorios para cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, se reencontraron a la mitad del río Bravo, durante una inusual y breve tregua migratoria. El emotivo encuentro, denominado Hugs No Walls (Abrazos No Muros), fue organizado por la Red Fronteriza para los Derechos Humanos, una organización defensora de los inmigrantes, con sede en El Paso, Texas. El evento, el tercero realizado durante el ultimo año, permitió que integrantes de unas 350 familias pudieran reencontrarse, luego de años de estar separados. Una a una, las familias comenzaron a bajar hacia el lodoso lecho del río Bravo, vistiendo camisetas de color blanco, los provenientes de México, y de azul, los del lado de Estados Unidos, para un encuentro de solo tres minutos en los que se abrazaban y lloraban. Miembros de la familia García Soto, cuyos hermanos tenían 27 años de no verse, fueron los primeros en reencontrase a mitad del río. La cita permitió que abuelos abrazaran