FBI: Trump le echó gasolina al fuego

Con el despido de James Comey, ex director del FBI, el presidente Trump pretendió cerrar un tema que le resulta incómodo: la investigación del FBI sobre la injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales, a través de miembros de su campaña, pero lo que logró fue reavivar el tema y despertar múltiples interrogantes que siguen abiertas. En primer lugar, porque no es habitual que el presidente despida al jefe del FBI cuyo nombramiento se hace por 10 años. Tampoco parecían suficientes ni lógicos los motivos del despido aludidos por Trump en un primer momento a través del comunicado firmado y enviado a las oficinas del FBI. Vendría luego una andanada de contradicciones. La decisión fue tomada con urgencia e impreparación política, como lo muestra el hecho de que el staff de la Casa Blanca no estaba suficientemente preparado para manejar el tema, o incluso se enteró posteriormente al hecho. El vocero Sean Spicer se enredó en explicaciones sin lógica durante la conferencia de prensa, dejando más interrogantes q