Uh, la diosa Luna de los mayas, el descenso de la serpiente lunar apareció este sábado en ésta legendaria zona maya siendo así uno de los fenómenos arqueoastronómicos más importantes que se registran en Mesoamérica. “Ese acontecimiento arqueoastronómico es la versión femenina de Kukulcán solar pero cuando la Serpiente Lunar desciende en otoño simboliza el agradecimiento por las cosechas”, comentó José Antonio Keb Cetina, custodio y trabajador durante 39 años en Chichén Itzá, la más visitada de México con 2.5 millones de turistas al año. La Serpiente Lunar también representa la dualidad de los mayas, “un principio fundamental en la cosmovisión de Mesoamérica, como el cielo y la tierra, la vida y la muerte, hombre y mujer, Sol y Luna o blanco y negro”. El fenómeno arqueoastronómico, que Arcadio Salazar Lara descubrió hace 97 años, comenzó a las dos de la madrugada cuando los más de 20 conjuntos arquitectónicos de Chichén Itzá brillaban por el esplendor de la Luna llena. Tras una hora, la explanada de la ciudad
Fenómeno de la serpiente ilumina Chichén Itzá
Uh, la diosa Luna de los mayas, el descenso de la serpiente lunar apareció este sábado en ésta legendaria zona maya siendo así uno de los fenómenos arqueoastronómicos más importantes que se registran en Mesoamérica. “Ese acontecimiento arqueoastronómico es la versión femenina de Kukulcán solar pero cuando la Serpiente Lunar desciende en otoño simboliza el agradecimiento por las cosechas”, comentó José Antonio Keb Cetina, custodio y trabajador durante 39 años en Chichén Itzá, la más visitada de México con 2.5 millones de turistas al año. La Serpiente Lunar también representa la dualidad de los mayas, “un principio fundamental en la cosmovisión de Mesoamérica, como el cielo y la tierra, la vida y la muerte, hombre y mujer, Sol y Luna o blanco y negro”. El fenómeno arqueoastronómico, que Arcadio Salazar Lara descubrió hace 97 años, comenzó a las dos de la madrugada cuando los más de 20 conjuntos arquitectónicos de Chichén Itzá brillaban por el esplendor de la Luna llena. Tras una hora, la explanada de la ciudad