¿Guerra contra Estados Unidos?

Cuando, en 1916, el general Francisco Villa atacó Columbus, hubo legisladores estadounidenses que reaccionaron con alarma diciendo que, si se actuaba con negligencia, Villa podía terminar dando de beber agua a sus caballos en el río Potomac. Esa reacción fue exagerada, desde luego, pero durante casi un siglo los mexicanos guardaron en un rincón de su corazón cierta satisfacción morbosa por el ataque de Villa a una nación arrogante e imperialista que no dudó en su momento en arrebatarnos más de la mitad de nuestro territorio. Con el transcurso del tiempo las relaciones entre México y Estados Unidos se estrecharon y para la década de los 60 los jóvenes mexicanos de clase media comenzaron a idealizar el American way of life y a exigir que México progresara por la vía marcada por el país de las barras y las estrellas. Carlos Monsiváis ironizaba diciendo que esos jóvenes eran la primera generación de gringos nacidos en México. La firma del TLC fue festejada por esa generación como un triunfo de la civilización fre