Era inmensa la marcha: grande por cantidad y fuerte por sus demandas. Imposible no recordarla. Si ahora le tocó al día 8 caer en martes, ese entonces era domingo. Al día siguiente sucedió el paro, y las mujeres que pudieron cesaron sus labores para dejar clara la importancia de sus múltiples trabajos. Las acompañaron, en una confluencia alucinante, las siempre bienvenidas jacarandas, tercas en cada año brotar como preludio a la primavera contra todos los pronósticos: verdes las hojas y lila azulado, dicen los que saben, sus flores. En las arboledas esos colores, y en las calles, las pañoletas que portaban las mujeres eran semejantes. Espejos unas de otras, en cualquiera de los sentidos que se quiera, pues en lo simbólico hay tren para el norte y tren para el sur. De ida y vuelta. En estas semanas –incluso anticipadas, porque algunas jacarandas despertaron temprano a finales de enero— van tomando las calles, los parques, las aceras y camellones. Abundan y porfían en ser un signo de esperanza terco y contunden
Hace dos años
Era inmensa la marcha: grande por cantidad y fuerte por sus demandas. Imposible no recordarla. Si ahora le tocó al día 8 caer en martes, ese entonces era domingo. Al día siguiente sucedió el paro, y las mujeres que pudieron cesaron sus labores para dejar clara la importancia de sus múltiples trabajos. Las acompañaron, en una confluencia alucinante, las siempre bienvenidas jacarandas, tercas en cada año brotar como preludio a la primavera contra todos los pronósticos: verdes las hojas y lila azulado, dicen los que saben, sus flores. En las arboledas esos colores, y en las calles, las pañoletas que portaban las mujeres eran semejantes. Espejos unas de otras, en cualquiera de los sentidos que se quiera, pues en lo simbólico hay tren para el norte y tren para el sur. De ida y vuelta. En estas semanas –incluso anticipadas, porque algunas jacarandas despertaron temprano a finales de enero— van tomando las calles, los parques, las aceras y camellones. Abundan y porfían en ser un signo de esperanza terco y contunden