La presencia de los halos solares, como el ocurrido ayer en México, podría haber representado para los mayas un indicador de la proximidad de lluvias, además de ocurrir muy cerca a la ubicación del Sol en el cenit, explicó el astrónomo Eddie Salazar Gamboa. En entrevista, resaltó que "no es una regla", la aparición de los halos solares siempre en días cercanos al Sol en el cenit, es decir, la ubicación del astro rey en la parte más perpendicular de la bóveda celeste, razón por la cual edificios o personas en posición vertical no proyectan sombra. Desde el punto de vista atmosférico, dijo, esto significa que la atmósfera está muy cargada, es decir, las gotas de agua se convierten en cristales de hielo que refractan la luz. Indicó que aun cuando no es una regla, entre 80 a 90 por ciento de las ocasiones que se presenta el fenómeno del Sol en el cenit se puede apreciar un halo solar. "Lo que sí es seguro, es que cuando uno ve este halo habrán de pasar entre tres a cuatro días y veremos llover, es como una especi
Halos solares, indicador de lluvias
La presencia de los halos solares, como el ocurrido ayer en México, podría haber representado para los mayas un indicador de la proximidad de lluvias, además de ocurrir muy cerca a la ubicación del Sol en el cenit, explicó el astrónomo Eddie Salazar Gamboa. En entrevista, resaltó que "no es una regla", la aparición de los halos solares siempre en días cercanos al Sol en el cenit, es decir, la ubicación del astro rey en la parte más perpendicular de la bóveda celeste, razón por la cual edificios o personas en posición vertical no proyectan sombra. Desde el punto de vista atmosférico, dijo, esto significa que la atmósfera está muy cargada, es decir, las gotas de agua se convierten en cristales de hielo que refractan la luz. Indicó que aun cuando no es una regla, entre 80 a 90 por ciento de las ocasiones que se presenta el fenómeno del Sol en el cenit se puede apreciar un halo solar. "Lo que sí es seguro, es que cuando uno ve este halo habrán de pasar entre tres a cuatro días y veremos llover, es como una especi