El caso del enfermero Niels Höegel, quien cumple cadena perpetua por dos casos de asesinato y es sospechoso de haber ocasionado la muerte de al menos un centenar de pacientes a lo largo de siete años en los hospitales de Oldemburgo y Delmenhorst, en el norte de Alemania, tiene horrorizada a la comunidad de estas tranquilas ciudades alemanas. "La noticia fue muy impactante, Oldemburgo es una tranquila ciudad donde raramente se cometen crímenes, nuestra población es pequeña", explica Judith Keller, profesora de educación primaria que ha vivido toda su vida en Oldemburgo, al noroeste de Alemania. Niels Högel cometió la mayoría de los crímenes en un hospital de Oldemburgo (1999-2002) y en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Delmenhorst (2003-2005), lugares donde inyectó sobredosis de medicamentos a los pacientes —de preferencia aquellos en estado "muy crítico"—, provocándoles fallos cardíacos o colapsos circulatorios. Högel los reanimaba para parecer un héroe en el sanatorio. Sin embargo, no siempre
Horroriza caso de asesino serial
El caso del enfermero Niels Höegel, quien cumple cadena perpetua por dos casos de asesinato y es sospechoso de haber ocasionado la muerte de al menos un centenar de pacientes a lo largo de siete años en los hospitales de Oldemburgo y Delmenhorst, en el norte de Alemania, tiene horrorizada a la comunidad de estas tranquilas ciudades alemanas. "La noticia fue muy impactante, Oldemburgo es una tranquila ciudad donde raramente se cometen crímenes, nuestra población es pequeña", explica Judith Keller, profesora de educación primaria que ha vivido toda su vida en Oldemburgo, al noroeste de Alemania. Niels Högel cometió la mayoría de los crímenes en un hospital de Oldemburgo (1999-2002) y en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Delmenhorst (2003-2005), lugares donde inyectó sobredosis de medicamentos a los pacientes —de preferencia aquellos en estado "muy crítico"—, provocándoles fallos cardíacos o colapsos circulatorios. Högel los reanimaba para parecer un héroe en el sanatorio. Sin embargo, no siempre